Luego del Asesinato del Pastor Afroamericano, declaran Estado de Emergencia en Charlotte

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(Noticias-ASDF). – Nueve civiles y dos policías resultaron heridos y 44 manifestantes fueron detenidos durante las protestas, que fueron aún más violentas que las de la noche anterior, señaló este jueves en una rueda de prensa el jefe de policía, Kerr Putney, de esa localidad del estado de Carolina del Norte.

Putney explicó que las autoridades investigan quién baleó a un manifestante que quedó en estado “crítico” el miércoles por la noche durante las protestas, en medio de versiones de que pudo haber sido un policía.

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También informó que la policía mantiene la versión de que el el afroamericano abatido el martes, cuya muerte desató las protestas del miércoles y este jueves, tenía una arma de puño en sus manos, aunque agregó que los agentes que participaron en el operativo no vieron si les apuntaba o no con ella.

Familiares de la víctima solicitaron a las autoridades tener acceso a un video registrado desde uno de los patrulleros, que captó el momento de su muerte, solicitud que aceptada por la policía, señaló Putney.

Las fuerzas policiales recurrieron a gases lacrimógenos y proyectiles de goma para sofocar nuevas manifestaciones que empezaron el miércoles por la noche y crecían en violencia, y lograr que los furiosos manifestantes abandonaran sus reclamos en el centro de la ciudad por la muerte de Keith Lamont Scott, de 43 años, abatido en un estacionamiento de un complejo habitacional.

Charlotte integra una nutrida lista de casos de violencia policial contra la comunidad afroamericana en Estados Unidos y llega tras dos episodios similares ocurridos en la última semana, que atizaron el creciente debate y la preocupación de las minorías que acusan a los uniformados de discriminación y violencia excesiva.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, mantuvo este jueves una conversación telefónica con la alcaldesa de Charlotte, Jennifer Roberts, para abordar la problemática.

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Obama también habló con el alcalde de Tulsa (Oklahoma), Dewey Bartlett, ciudad que vive su particular estado de turbulencia después de que la Policía matara el pasado viernes al afroamericano Terence Crutcher, que iba desarmado y al que se le había averiado el vehículo.

El tema, que copó los medios estadounidenses, ingresó también en la campaña electoral.

La candidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, dijo este jueves que la muerte de afroamericanos a manos de policías “comienza a ser intolerable”, mientras que su rival republicano, Donald Trump, calificó los hechos de “trágicos” y abogó por hacer Estados Unidos “nuevamente seguro”.

En lo que va de 2016, la Policía en Estados Unidos mató a 706 personas, 173 de ellas afroamericanos, según un recuento del diario The Washington Post, es decir un 24% de las víctimas, casi el doble de su peso real en la población estadounidense (13%).

Fuente: BBC

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